Hoy Melilla:
Aguas fecales Melilla Tráfico cocaína Melilla El presupuesto de Fomento no se olvida de Melilla La Vieja Tiempo Melilla Abiertos 82 expedientes sancionadores a embarcaciones y motos de agua El futuro de Melilla Future For All Descubriendo Madrid
  • Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
lunes 6 de julio de 2026   - 10:39 CEST
12 °c
Melilla
9 ° Vie
8 ° Sáb
9 ° Dom
9 ° Lun
9 ° Mar
10 ° Mié
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Sociedad

Sin derecho a ser refugiado

por Manuel Vega
22/08/2016 23:29 CEST
Sin derecho a ser refugiado

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Shakhir es un sirio al que las autoridades han denegado el asilo. Afirma que han basado esa decisión en que los testimonios de su esposa y el suyo propio “son contradictorios”.

Los argelinos y los marroquíes que se encuentran en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) suelen quejarse del largo tiempo que transcurre entre su solicitud de asilo en España y la concesión del permiso de salida hacia la península.
Bashir, un joven de nacionalidad argelina, asegura a El Faro que  “a los sirios les dan la salida en dos semanas”. También sostiene que las personas procedentes del África subsahariana  obtienen ese permiso “en dos o tres meses”. Sin embargo, lamenta que la gente de su país y  la de Marruecos tarda “hasta uno o dos años” en recibir el beneplácito de las autoridades españolas para desplazarse a la península.
Es seguro que Shakhir no esté de acuerdo con lo que Bashir afirma de los sirios. Vivía en Kobane, una ciudad siria muy próxima a la frontera con Turquía. Antes de 2011, era un lugar en el que su vida transcurría con normalidad. Pero fue en ese año cuando se prendió la mecha de la guerra, un conflicto que está arrasando ese país de Oriente Próximo, donde nada hace vislumbrar un atisbo de paz.

Sin asilo
Shakhir llegó a Melilla “hace un mes”, según cuenta a este periódico. Lo hizo en compañía de Leyla, su esposa marroquí. Este hombre afirma que las autoridades españolas han denegado su petición de asilo y que ha recurrido esta decisión.
“Escapé de Kobane en 2011 y me fui a Turquía”, evoca Shakhir. Permaneció en suelo turco durante “más o menos un año”, cuando pudo tomar un avión rumbo a Argel. Su idea, como la de tantos miles de compatriotas que huyen de la guerra en su país, no era otra que tocar suelo europeo e iniciar una nueva vida lo más lejos posible de las bombas y la metralla.
Han pasado cinco años desde que abandonó su tierra en ruinas. La región en la que habitada ha sido asolada “por el Daesh”, dice en referencia al autoproclamado Estado Islámico.  Los ojos de Shakhir contemplaron el horror, tantas atrocidades que decidió poner tierra de por medio a la primera ocasión que tuvo. Soltero y sin hijos, emprendió una huida en la que empeñó todos sus ahorros.
Una vez en Argelia, empezó a moverse para conseguir pasar a Marruecos. “Pagué a traficantes para cruzar la frontera y pronto me quedé sin dinero”, recuerda.

Vida en Marruecos
Corría el año 2012 y se encontraba en una zona del sur de Marruecos, en la región de Guelmin. En la capital, del mismo nombre, empezó a desempeñar empleos de todo tipo para subsistir. Principalmente se dedicaba a “trabajar en la construcción”. Fue allí donde conoció a Leyla y se enamoró de ella.
Se casaron un año más tarde, pero Shakhir seguía teniendo la mente puesta en Europa. “En Guelmin me quedé sin trabajo. Allí no hay futuro. ¿Cómo iba a mantener a mi mujer así?”, se pregunta.
Fue entonces cuando tuvo claro que llegar a Melilla era su siguiente objetivo. Sin embargo, no fue sencillo, en buena parte a que no disponía de pasaporte.  Esa situación lo condenaba a entregarse nuevamente en manos de mafias para poder entrar en la ciudad.
Llegó con su mujer a Beni Enzar y los traficantes, a los que entregó los ahorros que le quedaban, trazaron un plan para que la pareja pudiera acceder a Melilla. “A mi mujer la colaron por la frontera de Beni Enzar y a mí por la de Farhana”, explica.
Tras ello, los dos se encaminaron a la oficina de asilo y de ahí fueron trasladados al CETI. Sin embargo, esa petición les ha sido denegada.
“Nos dicen que al entrevistarnos por separado, nuestros testimonios son contradictorios”, sostiene  Shakhir, quien se sorprende al ver cómo las autoridades dudan de su condición de refugiado de guerra. Y más cuando observa que a compatriotas suyos les conceden el permiso de salida con relativa celeridad.
“No tengo dinero para quedarnos aquí esperando meses”, lamenta Shakhir. “Necesito encontrar un trabajo para mantener a mi familia”. Y es que, según afirma, su esposa “está embarazada de mes y medio”. Lo que en otras condiciones sería una bendición, ahora es una preocupación, pues nadie quiere traer al mundo un niño sin tener con qué mantenerlo.

Escribir a la Defensora del Pueblo

En el CETI hay otros sirios en la misma situación que Shakhir. Es el caso de Ahmed, un joven de 22 años que lleva en el centro “desde hace tres meses”. Vivía en Kobane y estudiaba en Alepo. Tanto su lugar de residencia como el de estudio son dos de las ciudades más castigadas por la guerra de Siria.
Ahmed ha pedido asilo en España para huir del conflicto, pero también porque piensa en su futuro: “Quiero continuar mis estudios”. Este joven sueña con ser algún día ingeniero especializado en electrónica y desea poder conseguirlo en una universidad española.
“La gente de mi país quiere ir a Alemania, pero yo prefiero quedarme en España”, afirma.
Ahmed asegura desconocer el motivo del retraso en que se le conceda el permiso de salida y pretende escribir una carta a la Defensora del Pueblo para comunicarle su situación. Shakhir apoya esta idea y también firmará esa misiva.

RelacionadoEntradas

Poli Web Robles defiende la cesión de competencias en materia de migración a Cataluña

Robles defiende la cesión de competencias en materia de migración a Cataluña

hace 1 año
Robles 1 Robles acusa al Gobierno Imbroda de rechazar las aulas modulares

Robles acusa al Gobierno Imbroda de rechazar las aulas modulares

hace 1 año
Foto WEb Mates 1 La UNED Melilla impulsa el pensamiento matemático con tres cursos especializados

La UNED Melilla impulsa el pensamiento matemático con tres cursos especializados

hace 1 año
WhatsApp Image 2025 01 13 at 09.24.54 3 Previsión Tiempo: Miércoles, 5 de marzo de 2025

Previsión Tiempo: Miércoles, 5 de marzo de 2025

hace 1 año
Manifa "El Gobierno y las aseguradoras convierten nuestros tratamientos y diagnósticos en una cifra más de su balance económico”

"El Gobierno y las aseguradoras convierten nuestros tratamientos y diagnósticos en una cifra más de su balance económico”

hace 1 año
701f90cb 3e79 4238 9d99 7724300be772 Zona Centro mantiene su programación con varios sorteos y nuevas actividades para el 8M

Zona Centro mantiene su programación con varios sorteos y nuevas actividades para el 8M

hace 1 año

Lo más visto

  • ATROPELLO 2 En la UCI del Torrecárdenas de Almería el ciclista atropellado el jueves

    En la UCI del Torrecárdenas de Almería el ciclista atropellado el jueves

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Ripollés expondrá en Melilla el próximo mes de diciembre

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El Enrique Soler viaja hasta la pista del Unicaja

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El Colegio Oficial de Enfermería celebra el nacimiento de la Enfermería Escolar en Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • CpM pedirá una comisión especial para abordar la "crisis sanitaria" de Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023