La Guardia Civil encontró ayer el cuerpo sin vida de una persona en el interior de una batea cuando procedía a su registro fiscal antes de que embarcara en el buque que conecta Melilla con Almería. Fue sobre las 10:00 horas cuando agentes de la Benemérita localizaron este cadáver en un contenedor frigorífico, aunque estaba desconectado. El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, indicó que todo apunta a que murió asfixiado, aunque subrayó que habrá que esperar al informe forense para conocer las causas de la muerte con certeza. Se trata de la segunda persona que pierde la vida en el puerto en un mes tratando de colarse como polizón en un barco.
El Barkani destacó que todo indica que el fallecido es un joven que entró en la batea entre el jueves y el viernes.
Pero reiteró que será el forense el que determine la edad, la nacionalidad e identifique a esta persona. Tampoco sabe si puede haber sido residente del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El delegado del Gobierno lamentó que sea otro polizón que no va a llegar al destino que deseaba.
Ha sido la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla la que se ha hecho cargo de este suceso. El hallazgo del cuerpo fue en el control del registro fiscal que realiza la Benemérita, añadió la Delegación del Gobierno.
Fuentes consultadas por El Faro indicaron que el cuerpo es de un joven de origen magrebí que habría entrado en el puerto para colarse como polizón en alguna batea. Sin embargo, escogió una frigorífica que no tiene ventilación. Aseguraron que el fallecido llevaba varios días muerto por lo que los agentes ni siquiera llamaron a una ambulancia y esperaron la presencia del forense.
También fuentes policiales aseguraron a Efe que el cadáver corresponde a un joven de origen magrebí que quería viajar a la península colándose en un buque.
Sobre las 10:00 horas dos patrullas de la Guardia Civil estaban cerca de la rampa de acceso al buque Sorolla de Trasmediterránea. No obstante, la batea se encontraba en la zona de registro, no en el interior de ningún barco.
El 26 de octubre, Hecham, de 26 años, moría al caer de los bajos de un camión. Era argelino y residió en el CETI durante al menos diez días, aunque estuvo en la ciudad unos 20. Intentó colarse todas las noches en los barcos. Su familia consiguió repatriar su cuerpo.
Madrid, la vibrante capital de España, es una ciudad que combina a la perfección su…
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, en…
La consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, hizo una valoración este miércoles sobre la…
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha participado este miércoles en la Comisión…
La Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Dirección General de Innovación Tecnológica, en…
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Melilla ha publicado este miércoles las primeras…