Editorial

La Cañada de la Muerte

Da igual que sean autobuses, ambulancias, taxis o policías... La Cañada los recibe, con suerte, a pedradas, pero también a tiros.

Ocurrió en febrero, en agosto y volvió a pasar ayer. Una patrulla de la Policía Nacional entró a las 19:00 horas en La Cañada de la Muerte. La versión oficial habló en un primer momento de una “llamada maliciosa” alertando de un robo. Otras fuentes policiales apuntaban a que podrían haber llegado hasta territorio comanche persiguiendo al ladrón de una moto. Al cierre de esta edición, desde Jefatura Superior confirmaron que la llamada, en la que se alertaba del robo de una moto, no era falsa y que el vehículo fue recuperado ayer mismo.

Cuando empezaron a llover las piedras sobre el coche policial, los agentes que iban en la patrulla (según fuentes policiales, un policía y una agente en prácticas) se pusieron a resguardo para evitar que los mataran. Aunque oficialmente no está confirmado, se habla de que incluso les dispararon para hacerles salir de la patrulla.

Al cierre de esta edición no había ningún detenido, pero tampoco sabemos si los habrá. La Cañada se ha vuelto a convertir en un barrio inexpugnable donde los vándalos afilan catanas en el parque con tranquilidad.

Lo peor, si hay algo peor que reventar un coche de Policía, es que fuentes policiales señalan que ha sido sustraída la escopeta que habitualmente va en el armero de los vehículos policiales. También el GPS y las pertenencias personales de los dos agentes. Desde Policía Nacional niegan la mayor.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP), aunque ayer no quiso aventurarse a analizar lo sucedido, sí se congratuló de que a esta hora no estemos lamentando una desgracia.

También recordaron, en declaraciones a El Faro, que desde que el ex jefe de Operaciones de la Policía en Melilla Javier Nogueroles ordenó una intervención importante hace dos años, no se ha vuelto a entrar en La Cañada.

Lo que sí tienen claro es que hoy por hoy ese barrio no es un lugar seguro porque hay grupos organizados que se dedican a apedrear a la Policía “mientras las autoridades políticas y militares miran para otro lado”.

El SUP tiene claro que es su deber, como sindicato policial, pedir responsabilidades porque “parece que políticamente no es correcto que la Policía entre en La Cañada”. “Los vecinos se merecen que entremos allí”, afirmó el sindicato con rotundidad a este periódico.

Compartir

Artículos recientes

Descubriendo Madrid: una ruta por la historia, el arte y la gastronomía

Madrid, la vibrante capital de España, es una ciudad que combina a la perfección su…

1 año hace

La Cofradía del Cautivo entrega al director de la cárcel la túnica para la liberación del preso

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, en…

1 año hace

La Ciudad pone en marcha una aplicación donde conviven la cita presencial y la previa

La consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, hizo una valoración este miércoles sobre la…

1 año hace

Moh asiste a la Comisión Interministerial de Coordinación de la Administración Periférica del Estado

La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha participado este miércoles en la Comisión…

1 año hace

Arrancan los primeros programas de formación de INCYDE

La Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Dirección General de Innovación Tecnológica, en…

1 año hace

Publicadas las primeras listas definitivas de los planes de empleo

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Melilla ha publicado este miércoles las primeras…

1 año hace