Opinión

El olvido que seremos

Entre espacios hay memoria para recordar, siempre. Pese a que un Borges magistral definió que “somos ya en vida el olvido que seremos”, hay fechas en que muy singularmente el recuerdo se hace intenso.

Son fechas, un espacio, de Santos y Difuntos, de reparar y visitar ese ecléctico y simbólico reposo que es el nicho o la tumba donde quedan quienes formaron parte de nuestra vida y de la que un trozo portaron con su marcha. Ecléctico porque en él se configura la estela de luces y sombras, su total identidad y recorrido y que ahora acompaña a quien pensamos por su ida y añoramos por su ausencia.

Pero más allá de cementerios, ya que hay quienes solo reposan en nuestra memoria y corazón y es donde reciben el tributo más sincero, rememoramos también aquello que Sábato afirmó como lo frecuente que es “entender demasiado tarde a los seres que más cerca están de nosotros”.

Es ese entendimiento tardío, tantas veces condicionado por la decadencia o la soledad.

Pero sin ser fechas “exclusivas” ya que hay muchos hitos en el año y circunstancias que nos trasladan a la ausencia y que al pensamiento iluminan, ya asentado el otoño, cuando octubre declina y comenzamos a imaginar las primeras luces de la Natividad, momentos de dicha o reconocimiento en plenitud vienen al encuentro.

Es lo vivido, aquello a lo que quizás no se le da el suficuente valor en beneficio de la añoranza. Pero también vienen de oficio los recuerdos dolorosos, los que no pasan nunca y que aburren el alma con una tristeza ya resignada.

Fechas señaladas, pero no únicas, para tributar a quienes el ciclo natural o la tragedia apagó su halo vital, pero encendiendo y fortaleciendo aquello cierto sobre que nada muere para siempre si se le recuerda en un acto íntimo, que es siempre franco, o en uno público. Nadie desaparece eternamente si la memoria lo trae consigo.

Quizás solo sea un atardecer con la luz menguante y que cada Día de Difuntos o en cualquier otro instante singular la remembranza le hace revivir. Siempre quedará, igualmente, aquello que no dijimos, sentimos o hicimos a tiempo, antes de la marcha, y que ello después forzó la conciencia.

Compartir

Artículos recientes

Descubriendo Madrid: una ruta por la historia, el arte y la gastronomía

Madrid, la vibrante capital de España, es una ciudad que combina a la perfección su…

1 año hace

La Cofradía del Cautivo entrega al director de la cárcel la túnica para la liberación del preso

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, en…

1 año hace

La Ciudad pone en marcha una aplicación donde conviven la cita presencial y la previa

La consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, hizo una valoración este miércoles sobre la…

1 año hace

Moh asiste a la Comisión Interministerial de Coordinación de la Administración Periférica del Estado

La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha participado este miércoles en la Comisión…

1 año hace

Arrancan los primeros programas de formación de INCYDE

La Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Dirección General de Innovación Tecnológica, en…

1 año hace

Publicadas las primeras listas definitivas de los planes de empleo

El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Melilla ha publicado este miércoles las primeras…

1 año hace