Esta mañana, como tantas otras, no hubiera querido despertar del sueño porque dormido no siento el dolor que me produce el haber perdido a un ser querido como mi amada.
Dios nos dá la vida y la felicidad, pero no pensó en el dolor que nos causaría cuando se lleva con él a quien tanto quieres. Los tiempos de felicidad pasan volando, pero los del dolor cuánto cuesta que se vayan. Sólo han transcurrido seis meses hoy desde que mi amor se fué y, desde entonces, vivo sin vivir.
Un famoso cantante, de un tiempo no muy lejano, supo expresar en una de sus canciones el dolor que representa esa pérdida. Le decía a su amada que lo esperara en el Cielo, rogando por su adios, porque en su pecho le formaba nido la desesperación.
Y es que, para ese dolor que produce tanta amargura, nadie me enseñó a hacerle frente ni a evitar que me crea que el corazón se me rompe por tantas cosas que le dejé de decir o de hacer.
Tengo la esperanza en que compartiendo el sufrimiento con personas queridas y del entorno me ayuden a aminorarlo, no olvidando que el tiempo será el amigo que me devuelva la vida.
Madrid, la vibrante capital de España, es una ciudad que combina a la perfección su…
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, en…
La consejera de Presidencia, Marta Fernández de Castro, hizo una valoración este miércoles sobre la…
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha participado este miércoles en la Comisión…
La Ciudad Autónoma de Melilla, a través de la Dirección General de Innovación Tecnológica, en…
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Melilla ha publicado este miércoles las primeras…